Peligro...
Antes de leer este artículo, quiero que sepas que la finalidad de este post, no es confundir flexibilidad con ser sobrecargado (en lunfardo neutro, negreado), sino, tener la capacidad de adaptarse a los cambios y situaciones que se presentan en el día a día.
La flexibilidad no es debilidad: es supervivencia
Ser una persona inflexible en un mundo cambiante es un gran problema, podés perder oportunidades y no solo eso sino que también perdés dinero e incluso... el empleo.
Ser flexible es una gran habilidad.
Ser una persona inflexible en un mundo cambiante es un problema enorme: podés perder oportunidades, estancarte profesionalmente, e incluso perder tu trabajo. Quédate, que te voy a contar cómo se pierde dinero ,y cómo se destruye una carrera, por no saber adaptarse.
¿Qué es la flexibilidad?
La palabra flexibilidad viene del latín flexibilis, que significa “capaz de doblarse sin romperse”. En el ámbito profesional, significa adaptarse a nuevas situaciones, cambiar de opinión, ajustar comportamientos. Pero ojo: ser flexible no es ser tibio ni dejarse manipular. Es, más bien, tener la inteligencia de resolver problemas de forma pragmática. Y si eso trae un beneficio personal o profesional, ¡bienvenido sea!
¿Ser flexible es ser egoísta?
Sí. Pero no en un mal sentido. Es entender que en el mercado laboral ,y sobre todo en IT, nadie va a cuidar tu carrera como vos. ¿Suena duro? Y sí, muy real también. Ya tenemos que dejar atrás esa fantasía empresarial de que “la empresa es tu familia” o que “te cuidan como persona”. Las empresas te cuidan hasta que les dejás de servir. Después, chau. Sin culpa, sin carta astral ni manifestación que valga. Recursos humanos, no humanos con recursos. En mi caso, luego de 7 años de trabajar en una empresa, a la hora de renunciar; el encargado de conseguirme una contra-oferta o de renegociar, nunca lo hizo, es más, ni siquiera se enteró que me fui, incluso cada vez que le preguntaba, me seguía pateando la fecha de renegociación. Saludos a donde quiera que estés, estimado y amigo…
Podrá ser éticamente argumentable, pero las empresas hacen eso, no es nada personal.
Ponete en el lugar del empresario (aunque te duela)
Si yo pago por un martillo, y el martillo rinde como una atornilladora eléctrica, ¿me voy a quejar? No. Gano más por menos.
Y eso mismo hacen las empresas con nosotros, si no sabemos cuánto valemos. Y lo hacemos nosotros también. Cuando vamos a comprar, ¿elegimos el producto caro o el barato de buena calidad? Lo segundo, obvio. ¿Entonces por qué esperás que las empresas no hagan lo mismo?
Lo sentimental te puede salir carísimo
Muchos, sobre todo al principio de su carrera, se sienten parte de la empresa, del “equipo”, de la “familia”. Y está bien. Pero no te enamores de la empresa. No te pongas la camiseta como si fuera la selección o tu equipo favorito. Te lo digo por experiencia: la empresa no es una persona. No siente, no te ama, no te debe nada. Las personas que te ayudaron, sí. A ellas, gracias. Pero no confundas gratitud con deuda eterna. Y ¡ojo! Las empresas están para generar y producir, no es algo malo, es una característica o un feature, como diría Dager.
Flexibilidad también es saber cuándo retirarte
Ser flexible no es agachar la cabeza siempre. También es saber cuándo decir “no”, cuándo pedir un aumento, cuándo cambiar de trabajo, y cuándo aceptar algo nuevo porque te conviene, no porque te obligan. Flexibilidad es estrategia, no sumisión.
Lo técnico viene después, y después no importa
No es una discusión de si hacés frontend o backend. O si te gusta React o Angular. O si estás usando una librería vieja. Todo eso importa, claro. Pero si no tenés mentalidad de adaptación, perdés en todos los frentes.
Yo soy dev. Me gusta el front. Pero me pagan por pensar, no por escribir código en un lenguaje específico. Y con la IA empujando cada vez más fuerte, ese cambio mental es urgente. Si no lo hacés, tenemos malas noticias…
¿Pensamos menos con IA? Probablemente. ¿Y qué?
Sí, la IA nos hace pensar menos. O al menos nos exige menos esfuerzo cognitivo. Pero no es la primera vez que esto pasa. ¿Sabías que Sócrates decía que la escritura nos iba a hacer olvidar todo? Que la memoria se iba a arruinar porque la gente ya no iba a pensar, solo iba a leer.
Spoiler: tenía razón. Y sin embargo, hoy la escritura es una herramienta fundamental. La IA también lo es. Solo que hay que saber usarla sin dejar de lado lo que nos hace humanos: pensar, razonar, ser críticos y elegir.Conclusión: flexibilidad es inteligencia adaptativa
La flexibilidad, si es auténtica, te hace más fuerte, no más débil. Te permite adaptarte, cambiar de rumbo, ver oportunidades. No se trata de traicionar valores, sino de revisarlos a la luz de nuevas realidades.
Pensalo como una partida de poker: hay que saber cuándo retirarse, cuándo subir la apuesta, y cuándo cambiar de estrategia. Pero nunca — PERO NUNCA, JAMÁS!! En serio querido, nunca — por amor a la empresa. Siempre por amor a vos mismo. A tu carrera. A tu bienestar. A tu billetera.
Si este texto te incomodó un poco, bien. Porque el cambio real no nace del confort, sino del choque con la realidad.